Badalona no existe,
solo están las plazas solitarias
y las calles pulcras de tus dedos.
Mar sí que hay: de sensaciones,
que cubre el planisferio de tu boca,
sobre todo cuando besas a deshoras
y revives la tarde que ya marchaba melancólica.
Badalona no existe, que no hay nadie si no estás;
si no bajas de tu mundo, me coges por la cintura
y me llevas a lucir -cualquier día es bueno-,
la ropa de verano,
por esta ciudad que quiere ser perfecta
y va hacia la nada.
Tal vez la revolución sea pedir hospedaje
en la casa feliz de tu cuerpo.
Del autor: Felipe Sérvulo
Poema: "Badalona no existe" del libro " El último vagón" (Ed. Playa de Ákaba)
